El edificio

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El edificio

El nacimiento del Palacio Decanal

La historia del Palacio Decanal está ligada a la de la Catedral y claustro románico de Santa María de Tudela, como parte integrante del conjunto catedralicio.

En el año 1239, aparece el primer Deán o cabeza del cabildo, que regía la vida de la entonces colegial de Santa María y que tenía jurisdicción cuasi episcopal en su territorio. Prueba de la importancia de los personajes que ostentaban el cargo, es el haber conseguido en 1258 que el Papa Alejandro IV concediese al deán tudelano el uso de anillo y mitra episcopal, lo que casi los equiparaba a los obispos de Tarazona de cuya diócesis dependía la iglesia de Tudela.

No es de extrañar que se decidiese ir más allá de la equiparación mediante la construcción de un palacio, el Palacio Decanal, vivienda de los deanes, comenzando la construcción en 1477. A este periodo corresponden seguramente su cuerpo básico con las dos alturas actuales, la galería de arquillos ojivales con su claro estilo mudéjar de ladrillos diagonales en vuelo, y, tal vez, la torre mudéjar que fue demolida en 1879.

Entrada principal Museo

Palacio Decanal de Tudela
Acceso al Museo de Tudela. Calle Roso, 2.

© Museo de Tudela, 2020​

Don Pedro de Villalón y Calcena

El más famoso de los deanes tudelanos, fue camarero pontificio y protonotario apostólico del Papa Julio II, quien no sólo confirmó sino que aumentó los privilegios otorgados a los deanes de Tudela. A esta época, primer cuarto del siglo XVI, corresponde la mayor ampliación del Palacio que experimentó grandes modificaciones pasando a convertirse en la principal casa de la ciudad y, por tanto, el lugar elegido para servir de acomodo a reyes y Papas a su paso por Tudela. Entre estas modificaciones destaca especialmente la decoración plateresca y el escudo de la fachada principal de la calle Roso.

Escudo Deán Don Pedro de Villalón

Escudo fachada principal Palacio Decanal de Tudela
Detalle de las armas de Pedro Villalón y papa Julio II. S. XVI.

© Museo de Tudela, 2020​

Restauración del Palacio y creación del Museo Diocesano

A finales del siglo XVIII, como consecuencia de la creación de la diócesis de Tudela en 1783, y paso de Colegiata a Catedral, se llevan a cabo nuevas reformas para mejorar su habitabilidad con el fin de hospedar al primer Obispo.

Más tarde, en el siglo XIX, se le adosa un cuerpo hacia la Plaza de San Jaime, convirtiéndose, a partir de entonces, en la entrada principal del Palacio. El caserón estuvo casi abandonado desde el siglo XIX hasta la década de los 30 en el siglo XX, momento en el que fue ocupado por diversos colectivos relacionados con la Iglesia.

De esta forma el Palacio llega hasta los últimos años del siglo XX, en que debido a su mal estado de conservación, se decide restaurarlo en su totalidad con el fin de devolverle su antiguo esplendor, siendo inaugurado el 26 de junio de 2000 ubicando en su parte más antigua las salas de Museo del Tudela, de titularidad diocesana.

La gestión se realiza entre el Arzobispado de Pamplona-Tudela, el Ayuntamiento de la ciudad y Gobierno de Navarra, mediante una comisión de seguimiento. Además el M.I. Ayuntamiento colabora con ayuda económica mediante la firma de un convenio con el Arzobispado.

Escudo Palacio Decanal

Escudo Palacio Decanal

© Museo de Tudela, 2020​

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